Visita

Una noche despertó en la madrugada, había consumido varias dosis de droga, no sabía donde estaba, pero no era su casa. Caminó hacia la sala de esa casa y vio dos cuerpos femeninos durmiendo en un sofá ¿quiénes eran ellas?, ¿de quién es esta casa?, no reconocía nada.

Una puerta se abre, era la de un baño y aparece una mujer semidesnuda, él le pregunta ¿dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes?, ella tampoco tiene idea de quién es él, sin embargo responde “es la casa de ella”, señalando a una de las mujeres acostadas en la sala.

Él mira una mesa en la sala y habían muchas drogas, pepas, cocaína, marihuana, mucho alcohol y pipas, hasta habían jeringas ahí, revisó sus brazos y no habían marcas de jeringas, ¿qué había consumido que lo trajo con estas personas extrañas?, sus pensamientos eran borrosos, intentaba recordar pero no llegaba nada, había una laguna mental de ese día.

Miró por una ventana a ver si reconocía algo, la mujer semidesnuda se le acercó y le ofreció un trago y pase de cocaína, lo rechazó, buscó su ropa y se vistió, había dinero en su billetera, estaban todas sus pertenencias completas ¿quién diablos es esta gente?, al intentar salir ella lo detiene y le dice “aún no te puedes ir, se va a molestar si se despierta y no te ve”, a él no le importaba, que se moleste dijo y abrió la puerta principal, no hay calles, no hay árboles, no hay nada, ¿donde demonios está?, voltea la mirada y le pregunta a la mujer, de verdad, ¿dónde estoy?, ella le responde “somos tus invitadas, estas en tu casa”, diablos, no puede ser.

¿Quiénes son ustedes? ¡basta de juegos!, a lo que ella responde “yo no estoy jugando, mira hacia tu habitación”, con cautela mira a la habitación y estaba su cuerpo tendido en la cama, dormido o eso parecía, un frío penetrante corre por su piel, el miedo se apodera, ahora entiende menos, la mujer vuelve a ofrecerle cocaína, está vez no la rechaza, ella le dice “calma, en un momento pasará todo, estas bien, no es tiempo, pero eres un gran anfitrión”, ¿eres la muerte?, pregunta, ella con una sonrisa en el rostro le responde “no, no lo soy, sólo soy alguien que quería conocerte, hace rato nos llamas, pero no habíamos venido porque necesitamos seguir observando”.

Siente una sensación de vacío en su cuerpo, algo le falta, llora y suplica que si es la muerte quiere irse, ya no quiere estar y si la “fiesta” estuvo como se ve en las evidencias, debe irse. Ella lo mira y le dice “camina hasta tu cuerpo y recuéstate, una vez lo hagas, nos iremos”, el camina hacia la cama y se acuesta encima de su cuerpo, se despierta y mira a su alrededor, estaba en su casa, sólo, no hay rastros de las chicas dormidas, ni drogas ni alcohol, sus drogas están completas, no había consumido nada.

¿Quién lo visitó?, ahora, todas las noches se pregunta eso, quiere volver a ese momento y charlar.

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